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| LA IBI - A Ti la gloria |
miércoles, 23 de octubre de 2019
VERSÍCULO DEL DÍA - Pr 22:4
23 de octubre de 2019
Versículo del día |
Riquezas, honra y vida Son la remuneración de la humildad y del temor a Jehová
Proverbios 22:4 RVR1960
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martes, 22 de octubre de 2019
REFLEXIÓN
Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.
Hebreos 9:27
Acuérdate de Jesucristo... resucitado de los muertos.
2 Timoteo 2:8
Exequias
En la vitrina de una empresa funeraria se puede leer: «Siete de cada diez franceses nunca han hablado de sus exequias. Para usted, ¿es un tema tabú?».
Es verdad que este desenlace, la muerte del cuerpo, la ruptura con todo lo que implica nuestra vida en la tierra, es difícil de considerar. No obstante, si hay una cosa cierta, ¡es indiscutiblemente esta! Por eso es prudente pensar en ello y tomar las medidas correspondientes, no solo para evitar una preocupación adicional a los que se quedan.
Quizás usted haya arreglado todo para ese día. Pero, ¿ha podido decir a los suyos que la muerte lo introducirá en la presencia de Jesús, su Salvador? Jesús dijo al malhechor que estaba crucificado a su lado, y que se arrepintió: “Hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:43).
Para los que no tienen esta esperanza, la Biblia dice que después de la muerte viene el juicio. Es una terrible situación comparecer solo, con todo su pasado, ante el Dios santo. ¡Qué diferencia para los allegados cuando, el día del funeral, saben que el cuerpo de aquel a quien entierran resucitará porque creyó en Jesucristo! Saben que en un abrir y cerrar de ojos, cuando Jesús vuelva, su cuerpo transformado será unido a su alma para formar un nuevo ser, y así estará “siempre con el Señor”.
¿Cómo no animarle a hacer la gestión esencial para ese día? Jesús dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” (Juan 11:25-26).
Tomado de http://labuenasemilla.net
VERSÍCULO DEL DÍA - 2 Co 7:1
22 de octubre de 2019
Versículo del día |
Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
2 Corintios 7:1 RVR1960
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lunes, 21 de octubre de 2019
REFLEXIÓN
Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.
Mateo 5:48
Perfección divina
Tomémonos el tiempo para reflexionar sobre la perfección de nuestro Dios. Esto nos animará a confiar plenamente en él.
Dios es perfecto en:
– Sus actos: “Él es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; es justo y recto” (Deuteronomio 32:4).
– Su manera de actuar: “En cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra del Señor. Escudo es a todos los que en él esperan” (2 Samuel 22:31).
– Su conocimiento: “¿Has conocido tú las diferencias de las nubes, las maravillas del Perfecto en sabiduría?” (Job 37:16).
– Su palabra: “La ley del Señor es perfecta, que convierte el alma” (Salmo 19:7).
– Su voluntad: “Transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2).
– Su bondad: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación” (Santiago 1:17).
– Su amor: “Dios es amor... En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor” (1 Juan 4:16, 18).
– Su paz: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado” (Isaías 26:3).
– Su paciencia: “¿Menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” (Romanos 2:4).
Tomado de http://labuenasemilla.net/
VERSÍCULO DEL DÍA - He 10:23
21 de octubre de 2019
Versículo del día |
Mantengamos firmes, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.
Hebreos 10:23 RVR1960
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domingo, 20 de octubre de 2019
REFLEXIÓN
(Jesucristo) siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres... se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Filipenses 2:6-8
La humillación de Jesús
Jesucristo es el Hijo de Dios. Él es Dios en su esencia eterna, y lo sigue siendo, incluso si vino a la tierra como un niño.
No alcanzamos a comprender lo que él experimentó haciéndose hombre, sometiéndose a las limitaciones de la vida terrenal. ¿Cómo apreciar lo que esto representaba para él?
Él conoció las dificultades de la vida humana, el hambre, el cansancio... Aunque él mismo era sin pecado, compartió los sufrimientos que el pecado ha provocado en la vida de los hombres. Jamás utilizó sus poderes divinos para escapar a las dificultades de la condición humana.
Jesucristo se puso voluntariamente en la posición de un siervo, siervo de Dios y de los hombres (Lucas 22:27). Se sometió a Dios, e hizo el bien a todos los que le rodeaban. Cada día, mediante la oración, buscaba la voluntad de Dios y la cumplía perfectamente (Salmo 5:3; 109:4).
Ese camino perfecto terminó cuando Jesús fue crucificado entre dos malhechores. Su muerte en la cruz fue la suprema prueba de su obediencia, ella magnificó la gloria de Dios su Padre. “Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla... y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2:9-11).
Tomado de http://labuenasemilla.net/
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