jueves, 4 de febrero de 2021

A LEER LA BIBLIA - Génesis 35

 



GÉNESIS 35




¡Hola, amigo lector! Espero que tu sueño haya sido bendecido por el Creador y hayas descansado y levantado con muchas fuerzas y ánimo. ¡Demos gracias a Dios por haberlo hecho!

Seguimos con la lectura de la Biblia. Hoy conoceremos al último hijo de Jacob y el destino de Raquel. También el cambio de nombre de Jacob por Israel. Después el nombre de todos los hijos varones de Jacob y por último, la muerte de Isaac. Todo esto transcurre en el capítulo 35 del Génesis.

¡Qué Dios bendiga tu día!

CAPÍTULO 35

Dios bendice a Jacob en Bet-el

1Dijo Dios a Jacob: Levántate y sube a Bet-el, y quédate allí; y haz allí un altar al Dios que te apareció cuando huías de tu hermano Esaú.a 2Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos. 3Y levantémonos, y subamos a Bet-el; y haré allí altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha estado conmigo en el camino que he andado. 4Así dieron a Jacob todos los dioses ajenos que había en poder de ellos, y los zarcillos que estaban en sus orejas; y Jacob los escondió debajo de una encina que estaba junto a Siquem.

5Y salieron, y el terror de Dios estuvo sobre las ciudades que había en sus alrededores, y no persiguieron a los hijos de Jacob. 6Y llegó Jacob a Luz, que está en tierra de Canaán (esta es Bet-el), él y todo el pueblo que con él estaba. 7Y edificó allí un altar, y llamó al lugar El-bet-el,47 porque allí le había aparecido Dios, cuando huía de su hermano. 8Entonces murió Débora, ama de Rebeca, y fue sepultada al pie de Bet-el, debajo de una encina, la cual fue llamada Alón-bacut.48

9Apareció otra vez Dios a Jacob, cuando había vuelto de Padan-aram, y le bendijo. 10Y le dijo Dios: Tu nombre es Jacob; no se llamará más tu nombre Jacob,b sino Israel será tu nombre; y llamó su nombre Israel. 11También le dijo Dios: Yo soy el Dios omnipotente: crece y multiplícate; una nación y conjunto de naciones procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos. 12La tierra que he dado a Abraham y a Isaac, la daré a ti, y a tu descendencia después de ti daré la tierra.c 13Y se fue de él Dios, del lugar en donde había hablado con él. 14Y Jacob erigió una señal en el lugar donde había hablado con él, una señal de piedra, y derramó sobre ella libación, y echó sobre ella aceite. 15Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar donde Dios había hablado con él, Bet-el.d

Muerte de Raquel

16Después partieron de Bet-el; y había aún como media legua de tierra para llegar a Efrata, cuando dio a luz Raquel,e y hubo trabajo en su parto. 17Y aconteció, como había trabajo en su parto, que le dijo la partera: No temas, que también tendrás este hijo. 18Y aconteció que al salírsele el alma (pues murió), llamó su nombre Benoni;49 mas su padre lo llamó Benjamín.50 19Así murió Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata, la cual es Belén. 20Y levantó Jacob un pilar sobre su sepultura; esta es la señal de la sepultura de Raquel hasta hoy. 21Y salió Israel, y plantó su tienda más allá de Migdal-edar.

Los hijos de Jacob

(1 Cr. 2.1–2)

22Aconteció que cuando moraba Israel en aquella tierra, fue Rubén y durmió con Bilha la concubina de su padre; lo cual llegó a saber Israel. Ahora bien, los hijos de Israel fueron doce: 23los hijos de Lea: Rubén el primogénito de Jacob; Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón. 24Los hijos de Raquel: José y Benjamín. 25Los hijos de Bilha, sierva de Raquel: Dan y Neftalí. 26Y los hijos de Zilpa, sierva de Lea: Gad y Aser. Estos fueron los hijos de Jacob, que le nacieron en Padan-aram.

Muerte de Isaac

27Después vino Jacob a Isaac su padre a Mamre, a la ciudad de Arba, que es Hebrón, donde habitaron Abraham e Isaac.f 28Y fueron los días de Isaac ciento ochenta años. 29Y exhaló Isaac el espíritu, y murió, y fue recogido a su pueblo, viejo y lleno de días; y lo sepultaron Esaú y Jacob sus hijos.

REFLEXIÓN - Jueves, 4 de febrero de 2021


Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan. Escucha, oh Señor, mi oración, y está atento a la voz de mis ruegos. En el día de mi angustia te llamaré, porque tú me respondes.

Dios escuchó mi clamor
Testimonio

A la salida de una fábrica, un joven solía distribuir folletos cristianos a sus compañeros. Uno de ellos estaba muy molesto y hacía todo lo posible para lastimarlo. Cuando la guerra empezó en 1939, todos fueron dispersados.

En 1965, en el andén de una estación, un grupo de niños que iba a un campamento vacacional empezó a cantar un himno cristiano. Al lado, un hombre los escuchaba. Luego, acercándose a ellos, se dirigió al monitor y le preguntó : “¿Me reconoce ? Yo fui el que le causó tantos problemas en la fábrica hace muchos años, debido a los tratados que usted repartía. Sabe, fui prisionero de guerra y tuve que trabajar como leñador bajo condiciones muy duras. Me maltrataban tanto, que una noche recogí mis cosas con la intención de quitarme la vida. Pero en el fondo de mi maleta encontré un trozo de papel sucio y arrugado en el que pude leer :”Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo“(Hechos 16 : 31). Era un trozo de uno de sus tratados. Inmediatamente clamé : ¡Oh, Dios, si existes, dame noticias de mi familia !

Dos días después fui llamado por los vigilantes. Me tendieron un montón de cartas que mis familiares y amigos me habían enviado, y un paquete de la Cruz Roja. Algunos meses después regresé a casa, y todo el mundo se dio cuenta de que yo ya no era la misma persona. Había encontrado la fuente de la felicidad : el Señor Jesucristo era mi Salvador, mi paz y mi esperanza”.

Tomado de LA BUENA SEMILLA.

MÚSICA - La niña de tus ojos - Daniel Calveti

 

DANIEL CALVETI
La niña de tus ojos


Me viste a mí, cuando nadie me vio
Me amaste a mí, cuando nadie me amó
Me viste a mí, cuando nadie me vio
Me amaste a mí, cuando nadie me amó
Y me diste nombre
Yo soy tu niña
La niña de tus ojos
Porque me amaste a mí
Y me diste nombre
Yo soy tu niña
La niña de tus ojos
Porque me amaste a mí
Me amaste a mí
Me amaste a mí
Me amaste a mí
Me amaste a mí, ¡vamos díganselo!
Me amaste a mí
Me amaste a mí
Me amaste a mí
Me amaste a mí
Te amo más que a mi vida
Te amo más que a mi vida
Te amo más que a mi vida, más
Te amo más que a mi vida
Te amo más que a mi vida
Te amo más que a mi vida, más
Yo te amo
Te amo más que a mi vida
Te amo más que a mi vida
Te amo más que a mi vida, más
¡Vamos!, ¡díganselo a él!
¡Te amo más!
Te amo más que a mi vida
Te amo más que a mi vida
Te amo más que a mi vida, más
Y me diste nombre
Yo soy tu niña
La niña de tus ojos
Porque me amaste a mí
Y me diste nombre
Yo soy tu niña
La niña de tus ojos
Porque me amaste a mí
Me amaste a mí
Te adoramos
Te adoramos
Minístrame

VERSÍCULO DEL DÍA - Ro 5:3-5

 

4 de febrero de 2021

Versículo del día

Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
Romanos 5:3-5         RVR1960

miércoles, 3 de febrero de 2021

A LEER LA BIBLIA - Génesis 34

 



GÉNESIS 34




¡Bendecido día, amigo lector! Lo primero es lo primero... ¿ya has alabado al Señor? ¿Ya le diste gracias porque te protegió durante la noche y te permitió levantarte a la mañana?

Continuamos con la tarea que nos hemos propuesto: leer un capítulo de la Biblia por día. Parece cosa fácil, pero.... Hoy nos enfocaremos en el capítulo 34 del Génesis, en donde se narra la deshonra de Dina, una de las hijas de Lea y Jacob por parte de un príncipe heveo. Sabremos lo que le pidió Jacob al rey de estas tierras para hermanar ambos pueblos y lo que hicieron  Simeón y Leví para vengar a su hermana.

¡Qué Dios bendiga tu día! Gracias por acompañarme.


La deshonra de Dina vengada

34

1Salió Dina la hija de Lea, la cual ésta había dado a luz a Jacob, a ver a las hijas del país. 2Y la vio Siquem hijo de Hamor heveo, príncipe de aquella tierra, y la tomó, y se acostó con ella, y la deshonró. 3Pero su alma se apegó a Dina la hija de Lea, y se enamoró de la joven, y habló al corazón de ella. 4Y habló Siquem a Hamor su padre, diciendo: Tómame por mujer a esta joven. 5Pero oyó Jacob que Siquem había amancillado a Dina su hija; y estando sus hijos con su ganado en el campo, calló Jacob hasta que ellos viniesen.

6Y se dirigió Hamor padre de Siquem a Jacob, para hablar con él. 7Y los hijos de Jacob vinieron del campo cuando lo supieron; y se entristecieron los varones, y se enojaron mucho, porque hizo vileza en Israel acostándose con la hija de Jacob, lo que no se debía haber hecho. 8Y Hamor habló con ellos, diciendo: El alma de mi hijo Siquem se ha apegado a vuestra hija; os ruego que se la deis por mujer. 9Y emparentad con nosotros; dadnos vuestras hijas, y tomad vosotros las nuestras. 10Y habitad con nosotros, porque la tierra estará delante de vosotros; morad y negociad en ella, y tomad en ella posesión. 11Siquem también dijo al padre de Dina y a los hermanos de ella: Halle yo gracia en vuestros ojos, y daré lo que me dijereis. 12Aumentad a cargo mío mucha dote y dones, y yo daré cuanto me dijereis; y dadme la joven por mujer.

13Pero respondieron los hijos de Jacob a Siquem y a Hamor su padre con palabras engañosas, por cuanto había amancillado a Dina su hermana. 14Y les dijeron: No podemos hacer esto de dar nuestra hermana a hombre incircunciso, porque entre nosotros es abominación. 15Mas con esta condición os complaceremos: si habéis de ser como nosotros, que se circuncide entre vosotros todo varón. 16Entonces os daremos nuestras hijas, y tomaremos nosotros las vuestras; y habitaremos con vosotros, y seremos un pueblo. 17Mas si no nos prestareis oído para circuncidaros, tomaremos nuestra hija y nos iremos. 18Y parecieron bien sus palabras a Hamor, y a Siquem hijo de Hamor. 19Y no tardó el joven en hacer aquello, porque la hija de Jacob le había agradado; y él era el más distinguido de toda la casa de su padre.

20Entonces Hamor y Siquem su hijo vinieron a la puerta de su ciudad, y hablaron a los varones de su ciudad, diciendo: 21Estos varones son pacíficos con nosotros, y habitarán en el país, y traficarán en él; pues he aquí la tierra es bastante ancha para ellos; nosotros tomaremos sus hijas por mujeres, y les daremos las nuestras. 22Mas con esta condición consentirán estos hombres en habitar con nosotros, para que seamos un pueblo: que se circuncide todo varón entre nosotros, así como ellos son circuncidados. 23Su ganado, sus bienes y todas sus bestias serán nuestros; solamente convengamos con ellos, y habitarán con nosotros. 24Y obedecieron a Hamor y a Siquem su hijo todos los que salían por la puerta de la ciudad, y circuncidaron a todo varón, a cuantos salían por la puerta de su ciudad.

25Pero sucedió que al tercer día, cuando sentían ellos el mayor dolor, dos de los hijos de Jacob, Simeón y Leví, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, y vinieron contra la ciudad, que estaba desprevenida, y mataron a todo varón. 26Y a Hamor y a Siquem su hijo los mataron a filo de espada; y tomaron a Dina de casa de Siquem, y se fueron. 27Y los hijos de Jacob vinieron a los muertos, y saquearon la ciudad, por cuanto habían amancillado a su hermana. 28Tomaron sus ovejas y vacas y sus asnos, y lo que había en la ciudad y en el campo, 29y todos sus bienes; llevaron cautivos a todos sus niños y sus mujeres, y robaron todo lo que había en casa. 30Entonces dijo Jacob a Simeón y a Leví: Me habéis turbado con hacerme abominable a los moradores de esta tierra, el cananeo y el ferezeo; y teniendo yo pocos hombres, se juntarán contra mí y me atacarán, y seré destruido yo y mi casa. 31Pero ellos respondieron: ¿Había él de tratar a nuestra hermana como a una ramera?

REFLEXIÓN - Miércoles, 3 de febrero de 2021


David y la gente que con él estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar… mas David se fortaleció en el Señor su Dios.


Las crisis (4) : El error

El ejemplo (1 Samuel 30 : 1-20) : David y sus soldados se unieron momentáneamente a los enemigos de su pueblo para huir de la persecución. ¡Qué grave error ! Dios los liberó de esta situación equívoca, pero también permitió que sufrieran las consecuencias de dicho error. Durante su ausencia, la pequeña ciudad de Siclag, donde ellos vivían, fue saqueada y quemada, las mujeres y los niños fueron llevados cautivos… ¿Estarían muertos, o prisioneros ? David perdió todo. Incluso sus amigos se rebelaron contra él. No tenía nada… ¡solo le quedaba Dios ! Entonces “David se fortaleció en el Señor su Dios”. Recobró ánimo, oró al Señor y le preguntó qué debían hacer. ¡Luego salieron tras los saqueadores y recuperaron todo lo que les habían robado !

La lección : Tal vez he tomado un camino equivocado, lejos del Señor, y estoy triste. Parece que todo está perdido. Es mi culpa, mis amigos lo saben… ¿Qué debo hacer ? Como David, debo orar y fortalecerme en el Señor (Efesios 6 : 10), buscar confiadamente su presencia, incluso si me siento sumergido en la angustia ; no debo esconderle nada. Debo aceptar su apreciación sobre todo lo que he hecho, sin dudar de su perdón, de su gracia y de su poder. Esto es lo que significa fortalecerse en el Señor, y como consecuencia inmediata, sentiré su paz, una paz profunda, sin sombra.

Luego, en mi comunión con él, tendré la fuerza para preguntarle qué debo hacer, consciente de que no merezco nada, pero también de que él se complace en responder a las expectativas y aspiraciones de los suyos, con una gran bondad.

(continuará el próximo miércoles)
Tomado de LA BUENA SEMILLA.

MÚSICA - Al estar aquí - Anna Cano

 

ANNA CANO
Al estar aquí


Al estar en la presencia de tu divinidad Y al contemplar la hermosura de tu santidad Mi espíritu se alegra en tu majestad Te adoro a ti, te adoro a ti Cuando veo la grandeza de tu dulce amor Y compruebo la pureza de tu corazón Mi espíritu se alegra en tu majestad Te adoro a ti, te adoro a ti Y al estar aquí, delante de ti te adorare Postrado ante ti, mi corazón te adora oh Dios Y siempre quiero estar Para adorar y contemplar tu santidad Te adoro a ti Señor, te adoro a ti Al estar en la presencia de tu divinidad Y al contemplar la hermosura de tu santidad Mi espíritu se alegra en tu majestad Te adoro a ti, te adoro a ti Cuando veo la grandeza de tu dulce amor Y compruebo la pureza de tu corazón Y mi espíritu se alegra en tu majestad Te adoro a ti, te adoro a ti Y al estar aquí, delante de ti te adorare Postrado ante ti, mi corazón Te adora oh Dios Y siempre quiero estar Para adorar y contemplar tu santidad Te adoro a ti Señor, te adoro a ti Y al estar aquí, delante de ti te adorare Postrado ante ti, mi corazón Te adora oh Dios Y siempre quiero estar Para adorar y contemplar tu santidad Te adoro a ti Señor, te adoro a ti Te adoro a ti Señor, te adoro a ti Te adoro a ti Señor, te adoro a ti


VERSÍCULO DEL DÍA - Dt 7:9

 

3 de febrero de 2021

Versículo del día

Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones;
Deuteronomio 7:9         RVR1960

martes, 2 de febrero de 2021

A LEER LA BIBLIA - Génesis 33

 



GÉNESIS 33




¡Hola, amigo lector! ¿Cómo has iniciado tu día? ¿Has dado gracias a Nuestro Señor por haberte cuidado en la noche y permitido levantarte? Hacelo rápido, si no lo hiciste todavía...

Hoy leeremos el capítulo 33 del Génesis, donde se cuenta el reencuento de los hermanos Esaú y Jacob y la reacción de los dos. Gracias por acompañarme en esta aventura de leer todos los días un capítulo de la Biblia. ¡Qué Dios te bendiga!

CAPÍTULO 33

Reconciliación entre Jacob y Esaú

1Alzando Jacob sus ojos, miró, y he aquí venía Esaú, y los cuatrocientos hombres con él; entonces repartió él los niños entre Lea y Raquel y las dos siervas. 2Y puso las siervas y sus niños delante, luego a Lea y sus niños, y a Raquel y a José los últimos. 3Y él pasó delante de ellos y se inclinó a tierra siete veces, hasta que llegó a su hermano. 4Pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron. 5Y alzó sus ojos y vio a las mujeres y los niños, y dijo: ¿Quiénes son éstos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado a tu siervo. 6Luego vinieron las siervas, ellas y sus niños, y se inclinaron. 7Y vino Lea con sus niños, y se inclinaron; y después llegó José y Raquel, y también se inclinaron. 8Y Esaú dijo: ¿Qué te propones con todos estos grupos que he encontrado? Y Jacob respondió: El hallar gracia en los ojos de mi señor. 9Y dijo Esaú: Suficiente tengo yo, hermano mío; sea para ti lo que es tuyo. 10Y dijo Jacob: No, yo te ruego; si he hallado ahora gracia en tus ojos, acepta mi presente, porque he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios, pues que con tanto favor me has recibido. 11Acepta, te ruego, mi presente que te he traído, porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aquí es mío. E insistió con él, y Esaú lo tomó. 12Y Esaú dijo: Anda, vamos; y yo iré delante de ti. 13Y Jacob le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas; y si las fatigan, en un día morirán todas las ovejas. 14Pase ahora mi señor delante de su siervo, y yo me iré poco a poco al paso del ganado que va delante de mí, y al paso de los niños, hasta que llegue a mi señor a Seir. 15Y Esaú dijo: Dejaré ahora contigo de la gente que viene conmigo. Y Jacob dijo: ¿Para qué esto? Halle yo gracia en los ojos de mi señor. 16Así volvió Esaú aquel día por su camino a Seir. 17Y Jacob fue a Sucot, y edificó allí casa para sí, e hizo cabañas para su ganado; por tanto, llamó el nombre de aquel lugar Sucot.44

18Después Jacob llegó sano y salvo a la ciudad de Siquem, que está en la tierra de Canaán, cuando venía de Padan-aram; y acampó delante de la ciudad. 19Y compró una parte del campo,a donde plantó su tienda, de mano de los hijos de Hamor padre de Siquem, por cien monedas.45 20Y erigió allí un altar, y lo llamó El-Elohe-Israel.46

REFLEXIÓN - Martes, 2 de febrero de 2021

 

Jesús, mirándole, le amó.
Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será este el Cristo ?

La mirada de Dios

En nuestra sociedad, en la que mucha gente está “conectada”, la soledad sigue estando presente, y a menudo es difícil de soportar. También es grande la angustia de quienes constatan que nadie se interesa en ellos. ¡Cuántos llegan al peor extremo, cuando su alma derrotada ya no sabe a qué aferrarse… ? ! Para algunos, el día empieza muy temprano, y dicen : “Cuando uno duerme, al menos, ya no piensa”. Sin embargo, el sueño también puede desaparecer, y la noche, el único momento para olvidar, se transforma en un vasto campo de angustia.

Pero Dios se interesa por cada una de sus criaturas. Sabemos que ni la noche, ni la sombra pueden escondernos de su mirada. Veamos cómo el Señor Jesús se dirigía a los hombres, y descubriremos cómo nos ve Dios. ¡Qué claridad ! Él no se equivoca sobre lo que somos, sin embargo, siempre está lleno de compasión por nosotros.

El evangelio de Juan habla de un hombre que vio a Jesús por primera vez. Sorprendido al ver que el Señor conocía su nombre y su vida, le preguntó : “¿De dónde me conoces ?”. Jesús le dijo : “Cuando estabas debajo de la higuera, te vi” (Juan 1 : 48). Todavía hoy, la mirada del Señor Jesús está puesta en nosotros continuamente.

¿Está usted solo, sin amigos ? ¡El Señor Jesús lo ama y está cerca, es bondadoso y llama a su puerta ! Él no molesta a nadie. Usted tiene que abrirle, es decir, hablarle con sus propias palabras ; él le escuchará y le hablará…

Jesús dijo : “Entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo” (Apocalipsis 3 : 20).

Tomado de LA BUENA SEMILLA.