sábado, 27 de febrero de 2021

A LEER LA BIBLIA - Éxodo 8

 



ÉXODO 8




¡Hola, amigo lector! ¡Bendecido sábado sea el tuyo! Hermoso día y perfecto tiempo para glorificar y alabar a Nuestro Dios, ¿no te parece?

Continuamos leyendo la Biblia. Hoy, en Éxodo 8, Faraón sigue endureciendo su corazón ante Jehová y la demostración de su poder y las plagas siguen sacudiendo Egipto, una tras otra. La segunda plaga es la de las ranas, luego sobrevienen los piojos y después las moscas. Pero Faraón no da el brazo a torcer.

¡Gracias por continuar conmigo! ¡Qué Dios te bendiga y te proteja!

CAPÍTULO 8

La plaga de ranas

1Entonces Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de Faraón y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. 2Y si no lo quisieres dejar ir, he aquí yo castigaré con ranas todos tus territorios. 3Y el río criará ranas, las cuales subirán y entrarán en tu casa, en la cámara donde duermes, y sobre tu cama, y en las casas de tus siervos, en tu pueblo, en tus hornos y en tus artesas. 4Y las ranas subirán sobre ti, sobre tu pueblo, y sobre todos tus siervos. 5Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón: Extiende tu mano con tu vara sobre los ríos, arroyos y estanques, para que haga subir ranas sobre la tierra de Egipto. 6Entonces Aarón extendió su mano sobre las aguas de Egipto, y subieron ranas que cubrieron la tierra de Egipto. 7Y los hechiceros hicieron lo mismo con sus encantamientos, e hicieron venir ranas sobre la tierra de Egipto.

8Entonces Faraón llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo: Orad a Jehová para que quite las ranas de mí y de mi pueblo, y dejaré ir a tu pueblo para que ofrezca sacrificios a Jehová. 9Y dijo Moisés a Faraón: Dígnate indicarme cuándo debo orar por ti, por tus siervos y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de ti y de tus casas, y que solamente queden en el río. 10Y él dijo: Mañana. Y Moisés respondió: Se hará conforme a tu palabra, para que conozcas que no hay como Jehová nuestro Dios. 11Y las ranas se irán de ti, y de tus casas, de tus siervos y de tu pueblo, y solamente quedarán en el río. 12Entonces salieron Moisés y Aarón de la presencia de Faraón. Y clamó Moisés a Jehová tocante a las ranas que había mandado a Faraón. 13E hizo Jehová conforme a la palabra de Moisés, y murieron las ranas de las casas, de los cortijos y de los campos. 14Y las juntaron en montones, y apestaba la tierra. 15Pero viendo Faraón que le habían dado reposo, endureció su corazón y no los escuchó, como Jehová lo había dicho.

La plaga de piojos

16Entonces Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón: Extiende tu vara y golpea el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por todo el país de Egipto. 17Y ellos lo hicieron así; y Aarón extendió su mano con su vara, y golpeó el polvo de la tierra, el cual se volvió piojos, así en los hombres como en las bestias; todo el polvo de la tierra se volvió piojos en todo el país de Egipto. 18Y los hechiceros hicieron así también, para sacar piojos con sus encantamientos; pero no pudieron. Y hubo piojos tanto en los hombres como en las bestias. 19Entonces los hechiceros dijeron a Faraón: Dedo de Dios es éste. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho.

La plaga de moscas

20Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana y ponte delante de Faraón, he aquí él sale al río; y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. 21Porque si no dejas ir a mi pueblo, he aquí yo enviaré sobre ti, sobre tus siervos, sobre tu pueblo y sobre tus casas toda clase de moscas; y las casas de los egipcios se llenarán de toda clase de moscas, y asimismo la tierra donde ellos estén. 22Y aquel día yo apartaré la tierra de Gosén, en la cual habita mi pueblo, para que ninguna clase de moscas haya en ella, a fin de que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra. 23Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal. 24Y Jehová lo hizo así, y vino toda clase de moscas molestísimas sobre la casa de Faraón, sobre las casas de sus siervos, y sobre todo el país de Egipto; y la tierra fue corrompida a causa de ellas.

25Entonces Faraón llamó a Moisés y a Aarón, y les dijo: Andad, ofreced sacrificio a vuestro Dios en la tierra. 26Y Moisés respondió: No conviene que hagamos así, porque ofreceríamos a Jehová nuestro Dios la abominación de los egipcios. He aquí, si sacrificáramos la abominación de los egipcios delante de ellos, ¿no nos apedrearían? 27Camino de tres días iremos por el desierto, y ofreceremos sacrificios a Jehová nuestro Dios, como él nos dirá. 28Dijo Faraón: Yo os dejaré ir para que ofrezcáis sacrificios a Jehová vuestro Dios en el desierto, con tal que no vayáis más lejos; orad por mí. 29Y respondió Moisés: He aquí, al salir yo de tu presencia, rogaré a Jehová que las diversas clases de moscas se vayan de Faraón, y de sus siervos, y de su pueblo mañana; con tal que Faraón no falte más, no dejando ir al pueblo a dar sacrificio a Jehová. 30Entonces Moisés salió de la presencia de Faraón, y oró a Jehová. 31Y Jehová hizo conforme a la palabra de Moisés, y quitó todas aquellas moscas de Faraón, de sus siervos y de su pueblo, sin que quedara una. 32Mas Faraón endureció aun esta vez su corazón, y no dejó ir al pueblo.

REFLEXIÓN - Sábado, 27 de febrero de 2021

Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé.

Con amor eterno te he amado ; por tanto, te prolongué mi misericordia.

Algo es hermoso porque lo amamos

El único juguete de una niña era una vieja muñeca a la que le faltaba una pierna. “¡Tu muñeca no es muy bella !”, le dijo alguien. Después de haberle dado un fuerte abrazo y haberla acariciado un rato, la niña la mostró a su interlocutor y exclamó : “¡Ahora es bonita !”. Esta escena me recuerda a otra niña de 4 años que decía a su madre : “¡Mamá, eres hermosa porque te quiero !”.

Parece que los niños toman espontáneamente ese carácter “transformador” del amor… Dios no nos ama porque somos honestos, hermosos o buenos, sino para que nos convirtamos en ello. Quiere hacernos buenos porque nos ama. Su amor puede producir en nosotros ese cambio.

Cuando un escultor examina un bloque de mármol bruto, no piensa en ese estado inicial, sino en la magnífica escultura en la que se convertirá cuando haya concluido la obra. Así, el amor del Señor por los suyos no está basado en lo que hay en ellos, sino en lo que hay en su propio corazón y en lo que hará de ellos : un día serán semejantes a él.

De igual manera, nuestro amor por nuestros hermanos y hermanas no debería basarse en lo bueno que hay en ellos, sino en lo que el Señor hizo por ellos, y hará de ellos. Así deberíamos vernos unos a otros. Si resaltamos los defectos de los demás, a menudo nos desanimaremos. Pero si vemos en nuestro hermano a “aquel por quien Cristo murió” (Romanos 14 : 15), entonces podremos amarlo como Cristo lo ama (Efesios 5 : 1-2).

Tomado de LA BUENA SEMILLA.


MÚSICA - Levanto mis manos - Centro Vida

 

CENTRO VIDA
Levanto mis manos


Levanto mis manos
Aunque no tenga fuerzas
Levanto mis manos
Aunque tenga mil problemas
Cuando levanto mis manos
Comienzo a sentir
Una uncion que me hace cantar
Cuando levanto mis manos
Comienzo a sentir el fuego
Cuando levanto mis manos
Mis cargas se van
Nuevas fuerzas Tú me das
Todo esto es posible, todo esto es posible
Cuando levanto mis manos
A ver los coros, levanto mis manos
Levanto mis manos
Levanto mis manos
Aunque no tenga fuerzas 
Aunque tenga mil problemas
Cuando levanto mis manos
Comienzo a sentir
Una unción que me hace cantar
Cuando levanto mis manos
Comienzo a sentir el fuego 
Cuando levanto mis manos 
Mis cargas se van
Nuevas fuerzas Tú me das
Todo esto es posible, todo esto es posible
Cuando levanto mis manos
Cuando levanto mis manos
Yo comienzo a sentir
Una uncion que me hace cantar
Cuando levanto mis manos
Comienzo a sentir el fuego 
Cuando levanto mis manos
Mis cargas se van
Nuevas fuerzas Tú me das
Todo esto es posible, todo esto es posible 
Cuando levanto mis manos
Todo esto es posible, todo esto es posible
Cuando levanto mis manos

VERSÍCULO DEL DÍA - Sal 121:1

 

27 de febrero de 2021

Versículo del día

Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.
Salmos 121:2         RVR1960

viernes, 26 de febrero de 2021

A LEER LA BIBLIA - Éxodo 7


 

ÉXODO 7 




¡Hola. amigo lector! ¿Cómo te has levantado hoy? ¿Sabés una cosa? Es un excelente tiempo para alabar y glorificar a nuestro Dios!!!!!

Seguimos con la tarea que nos hemos impuesto para este año, la de leer un capítulo de la Biblia cada día. Hoy, en Éxodo 7, seremos testigos de la primera señal que mandó a hacer Jehová ante Faraón y como los magos de Egipto pudieron replicarlo. Como Faraón no accedió al pedido que le hicieron Moisés y Aarón, Jehová comienza con lo que se denomina "la diez plagas de Egipto". La primera, la Plaga de Sangre.

¡Gracias por seguir! ¡Bendiciones!

CAPÍTULO 7

1Jehová dijo a Moisés: Mira, yo te he constituido dios para Faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta. 2Tú dirás todas las cosas que yo te mande, y Aarón tu hermano hablará a Faraón, para que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. 3Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.a 4Y Faraón no os oirá; mas yo pondré mi mano sobre Egipto, y sacaré a mis ejércitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, con grandes juicios. 5Y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando extienda mi mano sobre Egipto, y saque a los hijos de Israel de en medio de ellos. 6E hizo Moisés y Aarón como Jehová les mandó; así lo hicieron. 7Era Moisés de edad de ochenta años, y Aarón de edad de ochenta y tres, cuando hablaron a Faraón.

La vara de Aarón

8Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo: 9Si Faraón os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirás a Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se haga culebra. 10Vinieron, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como Jehová lo había mandado. Y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y se hizo culebra. 11Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos; 12pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos. 13Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho.

La plaga de sangre

14Entonces Jehová dijo a Moisés: El corazón de Faraón está endurecido, y no quiere dejar ir al pueblo. 15Ve por la mañana a Faraón, he aquí que él sale al río; y tú ponte a la ribera delante de él, y toma en tu mano la vara que se volvió culebra, 16y dile: Jehová el Dios de los hebreos me ha enviado a ti, diciendo: Deja ir a mi pueblo, para que me sirva en el desierto; y he aquí que hasta ahora no has querido oír. 17Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo golpearé con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre.b 18Y los peces que hay en el río morirán, y hederá el río, y los egipcios tendrán asco de beber el agua del río. 19Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la región de Egipto, así en los vasos de madera como en los de piedra.

20Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara golpeó las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre. 21Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, tanto que los egipcios no podían beber de él. Y hubo sangre por toda la tierra de Egipto. 22Y los hechiceros de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos; y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho. 23Y Faraón se volvió y fue a su casa, y no dio atención tampoco a esto. 24Y en todo Egipto hicieron pozos alrededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del río. 25Y se cumplieron siete días después que Jehová hirió el río.

REFLEXIÓN - Viernes, 26 de febrero de 2021

Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

El reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo… el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres.
Lo más importante

Lo importante, dice la gente, es alcanzar los objetivos que nos hemos fijado. Deseamos triunfar, primero en la escuela. Luego, una buena formación nos llevará a un primer empleo apasionante, sin olvidar el deporte, los viajes, el ocio…

Además, según la opinión general, hay cosas todavía más importantes, que son : la salud, la búsqueda del bienestar : alimento, sueño, relajación de todo tipo… No obstante, nadie está libre de sufrir un accidente, una enfermedad…

El Señor Jesús presentó el caso de un hombre que puso su confianza en los bienes que había adquirido, y basó su seguridad en ellos (Lucas 12 : 13-21). Estaba preparado para disfrutar de sus bienes durante “muchos años”, pero Dios le dijo : “Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma ; y lo que has provisto, ¿de quién será ?”.

La búsqueda y la administración de las riquezas terrenales le habían hecho olvidar a Dios. Cuando descubrió su error y su locura, ya era demasiado tarde.

Lo más importante, lo más urgente, es buscar “el reino de Dios y su justicia”, dicho de otro modo, reconocer la autoridad de Dios en mi vida y tratar de agradarle. El hombre no puede entrar en ese reino si no nace de nuevo (Juan 3 : 7), si no es justificado por Dios y ante él. En el evangelio de Juan (cap. 3 : 16), Jesús nos muestra cómo recibir esta vida nueva y esta justicia : es necesario creer en él. Entonces el creyente vivirá, desde ahora aquí en la tierra, lo que es el reino de Dios : justicia, paz y gozo.

Tomado de LA BUENA SEMILLA.

MÚSICA - Deseo eterno - Ivonne Muñoz e Israel Chaparro

 

IVONNE MUÑOZ e ISRAEL CHAPARRO
Deseo eterno


La vida eterna es conocerte más Me sumerjo en Tu realidad Eres el Gran Yo Soy, incomparable Dios Mi oxígeno y mi primer amor Eres mi deseo eterno Nada me apasiona más que Tu Tu Palabra es más dulce que la miel Tu amor es mejor que el vino Tu eres mucho más que todo lo que probé Tu presencia será siempre mi placer Eres mi deseo eterno Nada me apasiona más que Tu Cristo Jesús eres mi plenitud Si te tengo a Ti lo tengo todo, mi Amado mi tesoro Fuera de Ti nada deseo, Señor Cristo Jesús eres mi plenitud Si te tengo a Ti lo tengo todo, mi Amado mi tesoro Fuera de Ti nada deseo, Señor

VERSÍCULO DEL DÍA - Mt 5:4

 

26 de febrero de 2021

Versículo del día

Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
S. Mateo 5:4         RVR1960

jueves, 25 de febrero de 2021

A LEER LA BIBLIA - Éxodo 6

 



ÉXODO 6




¡Hola, amigo lector! ¿Has hecho ya tus oraciones diarias? Dale, apurate... Hacelas y alabá a Dios!!!!

Continuamos leyendo la Biblia. Hoy, vamos con el capítulo sexto del Éxodo, en el cual, después de escuchar las quejas de Moisés, Jehová vuelve a formular su promesa que el Pueblo de Israel es su pueblo escogido.

¡Gracias por seguir junto a mi en esta tarea! ¡Bendiciones!

CAPÍTULO 6

1Jehová respondió a Moisés: Ahora verás lo que yo haré a Faraón; porque con mano fuerte los dejará ir, y con mano fuerte los echará de su tierra. 2Habló todavía Dios a Moisés, y le dijo: Yo soy JEHOVÁ. 3Y aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob como Dios Omnipotente,a mas en mi nombre JEHOVÁ no me di a conocer a ellos. 4También establecí mi pacto con ellos, de darles la tierra de Canaán, la tierra en que fueron forasteros, y en la cual habitaron. 5Asimismo yo he oído el gemido de los hijos de Israel, a quienes hacen servir los egipcios, y me he acordado de mi pacto. 6Por tanto, dirás a los hijos de Israel: Yo soy JEHOVÁ; y yo os sacaré de debajo de las tareas pesadas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes; 7y os tomaré por mi pueblo y seré vuestro Dios; y vosotros sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os sacó de debajo de las tareas pesadas de Egipto. 8Y os meteré en la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a Abraham, a Isaac y a Jacob; y yo os la daré por heredad. Yo JEHOVÁ.

9De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre. 10Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 11Entra y habla a Faraón rey de Egipto, que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. 12Y respondió Moisés delante de Jehová: He aquí, los hijos de Israel no me escuchan; ¿cómo, pues, me escuchará Faraón, siendo yo torpe de labios? 13Entonces Jehová habló a Moisés y a Aarón y les dio mandamiento para los hijos de Israel, y para Faraón rey de Egipto, para que sacasen a los hijos de Israel de la tierra de Egipto.

14Estos son los jefes de las familias de sus padres: Los hijos de Rubén, el primogénito de Israel: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi; estas son las familias de Rubén. 15Los hijos de Simeón: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zohar, y Saúl hijo de una cananea. Estas son las familias de Simeón. 16Estos son los nombres de los hijos de Leví por sus linajes: Gersón, Coat y Merari. Y los años de la vida de Leví fueron ciento treinta y siete años. 17Los hijos de Gersón: Libni y Simei, por sus familias. 18Y los hijos de Coat: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel. Y los años de la vida de Coat fueron ciento treinta y tres años. 19Y los hijos de Merari: Mahli y Musi. Estas son las familias de Leví por sus linajes.b 20Y Amram tomó por mujer a Jocabed su tía, la cual dio a luz a Aarón y a Moisés. Y los años de la vida de Amram fueron ciento treinta y siete años. 21Los hijos de Izhar: Coré, Nefeg y Zicri. 22Y los hijos de Uziel: Misael, Elzafán y Sitri. 23Y tomó Aarón por mujer a Elisabet hija de Aminadab, hermana de Naasón; la cual dio a luz a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar. 24Los hijos de Coré: Asir, Elcana y Abiasaf. Estas son las familias de los coreítas. 25Y Eleazar hijo de Aarón tomó para sí mujer de las hijas de Futiel, la cual dio a luz a Finees. Y estos son los jefes de los padres de los levitas por sus familias.

26Este es aquel Aarón y aquel Moisés, a los cuales Jehová dijo: Sacad a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos. 27Estos son los que hablaron a Faraón rey de Egipto, para sacar de Egipto a los hijos de Israel. Moisés y Aarón fueron éstos.

28Cuando Jehová habló a Moisés en la tierra de Egipto, 29entonces Jehová habló a Moisés, diciendo: Yo soy JEHOVÁ; di a Faraón rey de Egipto todas las cosas que yo te digo a ti. 30Y Moisés respondió delante de Jehová: He aquí, yo soy torpe de labios; ¿cómo, pues, me ha de oír Faraón?

REFLEXIÓN - Jueves, 25 de febrero de 2021

El fin de todas las cosas se acerca ; sed, pues, sobrios, y velad en oración.

(Jesús dijo a sus discípulos :) Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Los signos precursores

El mundo se acabará, pero ¿cuándo ? La Palabra de Dios no nos da una fecha precisa, pero nos da señales claras sobre las características de los últimos tiempos. La primera es el aumento del mal : “Habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno” (2 Timoteo 3 : 2-3). “Mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor” (2 Timoteo 3 : 13). Otra característica de esos tiempos difíciles es el desarrollo de sectas perniciosas, del espiritismo y la práctica del ocultismo : la gente escuchará espíritus engañadores y doctrinas de demonios ; será engañada por la hipocresía de mentirosos (1 Timoteo 4 : 1-2).

Quizás alguien diga que la humanidad ya vivió una decadencia moral y una violencia de este tipo. Pero la diferencia es que en otro tiempo todo ese mal se ocultaba lo más posible, pero hoy se hace abiertamente. En los países cristianizados, hechos que antes eran prohibidos por la ley ahora son legalizados. Es lo que la Biblia llama la “apostasía”, el hecho de llamar bien lo que había sido considerado mal, tal como Dios lo había declarado.

Cristianos, la Palabra de Dios nos advierte claramente : ¡es evidente, más que nunca, que estamos en la última hora ! ¡El Señor viene ! Estemos preparados, moral y espiritualmente, y persuadamos a los hombres sobre la necesidad de prepararse antes del regreso de Jesucristo.

Tomado de LA BUENA SEMILLA.