jueves, 4 de marzo de 2021

A LEER LA BIBLIA - Éxodo 13

 



ÉXODO 13




¡Hola, amigo lector! ¿Cómo has comenzado tu día? Seguro que contento y con ganas de alabar y adorar a nuestro Dios.

Siguiendo con la tarea que nos propusimos, hoy vamos a leer el capítulo 13 del Éxodo, donde Jehová estipula la consagración para él de todo primogénito nacido entre la gente de Israel. También se cuenta como Jehová iba adelante de su pueblo como una columna de nubes durante el día y como una columna de fuego por la noche.

¡Gracias por seguir conmigo! ¡Qué Dios te bendiga!


CAPÍTULO 13

Consagración de los primogénitos

1Jehová habló a Moisés, diciendo: 2Conságrame todo primogénito. Cualquiera que abre matriz entre los hijos de Israel, así de los hombres como de los animales, mío es.a

3Y Moisés dijo al pueblo: Tened memoria de este día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, pues Jehová os ha sacado de aquí con mano fuerte; por tanto, no comeréis leudado. 4Vosotros salís hoy en el mes de Abib. 5Y cuando Jehová te hubiere metido en la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del heveo y del jebuseo, la cual juró a tus padres que te daría, tierra que destila leche y miel, harás esta celebración en este mes. 6Siete días comerás pan sin leudar, y el séptimo día será fiesta para Jehová. 7Por los siete días se comerán los panes sin levadura, y no se verá contigo nada leudado, ni levadura, en todo tu territorio. 8Y lo contarás en aquel día a tu hijo, diciendo: Se hace esto con motivo de lo que Jehová hizo conmigo cuando me sacó de Egipto. 9Y te será como una señal sobre tu mano, y como un memorial delante de tus ojos, para que la ley de Jehová esté en tu boca; por cuanto con mano fuerte te sacó Jehová de Egipto. 10Por tanto, tú guardarás este rito en su tiempo de año en año.

11Y cuando Jehová te haya metido en la tierra del cananeo, como te ha jurado a ti y a tus padres, y cuando te la hubiere dado, 12dedicarás a Jehová todo aquel que abriere matriz,b y asimismo todo primer nacido de tus animales; los machos serán de Jehová. 13Mas todo primogénito de asno redimirás con un cordero; y si no lo redimieres, quebrarás su cerviz. También redimirás al primogénito de tus hijos. 14Y cuando mañana te pregunte tu hijo, diciendo: ¿Qué es esto?, le dirás: Jehová nos sacó con mano fuerte de Egipto, de casa de servidumbre; 15y endureciéndose Faraón para no dejarnos ir, Jehová hizo morir en la tierra de Egipto a todo primogénito, desde el primogénito humano hasta el primogénito de la bestia; y por esta causa yo sacrifico para Jehová todo primogénito macho, y redimo al primogénito de mis hijos. 16Te será, pues, como una señal sobre tu mano, y por un memorial delante de tus ojos, por cuanto Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte.

La columna de nube y de fuego

17Y luego que Faraón dejó ir al pueblo, Dios no los llevó por el camino de la tierra de los filisteos, que estaba cerca; porque dijo Dios: Para que no se arrepienta el pueblo cuando vea la guerra, y se vuelva a Egipto. 18Mas hizo Dios que el pueblo rodease por el camino del desierto del Mar Rojo. Y subieron los hijos de Israel de Egipto armados. 19Tomó también consigo Moisés los huesos de José, el cual había juramentado a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y haréis subir mis huesos de aquí con vosotros.c 20Y partieron de Sucot y acamparon en Etam, a la entrada del desierto. 21Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. 22Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.

REFLEXIÓN - Jueves, 4 de marzo de 2021

(Jesús dijo :) He aquí, yo estoy a la puerta y llamo ; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

Nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.
La comunión

Tomar una cena con alguien supone que hay una amistad, un deseo de intercambiar, de compartir alegrías y preocupaciones. Jesús quiso compartir con sus discípulos una última comida antes de sus padecimientos en la cruz (Lucas 22 : 15). Esa última “cena” es mencionada en los cuatro evangelios. Aquella noche el Señor instituyó la Cena -el pan y la copa- que deseaba compartir con sus discípulos antes de ser crucificado.

Veamos la actitud del Señor hacia los suyos, a quienes amaba. Desde su llegada, él, el Maestro, se humilló. Lavó los pies a cada uno para que se sintiesen bien en su presencia. Simpatizó con todo lo que les preocupaba, como si dijese : Conozco el poder de Satanás, la traición de Judas, la debilidad y el amor de cada uno… Y añadió : “No se turbe vuestro corazón”. “Confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 14 : 27 ; 16 : 33). Cenar con Jesús significaba beneficiarse de sus maravillosas compasiones.

Pero Jesús tenía otro objetivo : compartir sus pensamientos con sus discípulos, a quienes llamaba “amigos”, “hijos”. Les habló de la casa del Padre, de su comunión con el Padre ; les anunció la venida del Espíritu Santo que estaría siempre con ellos (lea Juan 13 a 17).

Todos los que reciben al Señor hallan a alguien que los anima en todas las circunstancias. Al mismo tiempo los introduce en la esfera de sus intereses por Dios y por todos los creyentes, es decir, su Iglesia. Así somos llevados a tener comunión con el Padre, con el Señor y con los suyos.

Tomado de LA BUENA SEMILLA.

MÚSICA - En Jesús - Twice Música

 

TWICE MÚSICA
En Jesús


VERSO 1: No puedo entender tanto amor Sin merecerlo Él se entregó Su gracia y perdón me regaló En una cruz por mi murió 

PRE-CORO 1: En mi lugar por mi culpa se entregó En esa cruz con su sangre me lavó 

CORO: Perdonó toda mi maldad Se llevó toda enfermedad En Jesús tengo sanidad En Jesús tengo libertad Mis cadenas Él rompió Por su nombre libre soy Solo en Él está la salvación En Jesús 

VERSO 2: Quiero reflejar tu compasión Que el mundo sepa de tu amor Quiero reflejar tu santidad Que todos vean a Cristo en mí 

PRE-CORO 2: Por la mañana tu rostro buscaré Y para siempre, mi Dios, te alabaré 

PUENTE: Aleluya Aleluya Aleluya Cristo Salvador

VERSÍCULO DEL DÍA - Sgo 1:12

 

4 de marzo de 2021

Versículo del día

Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.
Santiago 1:12         RVR1960

miércoles, 3 de marzo de 2021

A LEER LA BIBLIA - Éxodo 12

 



ÉXODO 12




¡Hola, amigo lector! ¡Hermoso está el día para alabar y glorificar a nuestro Dios! ¿Ya lo hiciste? Y si no, ¡todavía estás a tiempor!

Seguimos leyendo la Biblia. Un capítulo cada día. Hoy vamos a leer el capítulo 12 del libro del Génesis, donde Jehová establece lo que deben hacer los judíos para que no pase sobre ellos la muerte de los primogénitos. Establece desde lo que van a comer y como tienen que estar vestidos y que hacer con la sangre de los corderos. Todo esto es transmitido por Moisés y Aarón al pueblo de Israel. Estos hicieron caso y cuando Jehová desató la décima de las plagas sobre Egipto, esta no alcanzó a los judíos. Faraón, por fin quebrado, permitió que, después de 430 años, los judíos abandonasen Egipto.

¡Gracias por seguirme! ¡Qué Dios te bendiga!

CAPÍTULO 12

La Pascua

1Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: 2Este mes os será principio de los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año. 3Hablad a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia. 4Mas si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer el cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero. 5El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras. 6Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes. 7Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. 8Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán. 9Ninguna cosa comeréis de él cruda, ni cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus pies y sus entrañas. 10Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que quedare hasta la mañana, lo quemaréis en el fuego. 11Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascuaa de Jehová. 12Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová. 13Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.

14Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis. 15Siete días comeréis panes sin levadura; y así el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado desde el primer día hasta el séptimo, será cortado de Israel. 16El primer día habrá santa convocación, y asimismo en el séptimo día tendréis una santa convocación; ninguna obra se hará en ellos, excepto solamente que preparéis lo que cada cual haya de comer. 17Y guardaréis la fiesta de los panes sin levadura,b porque en este mismo día saqué vuestras huestes de la tierra de Egipto; por tanto, guardaréis este mandamiento en vuestras generaciones por costumbre perpetua. 18En el mes primero comeréis los panes sin levadura, desde el día catorce del mes por la tarde hasta el veintiuno del mes por la tarde. 19Por siete días no se hallará levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural del país, será cortado de la congregación de Israel. 20Ninguna cosa leudada comeréis; en todas vuestras habitaciones comeréis panes sin levadura.

21Y Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y les dijo: Sacad y tomaos corderos por vuestras familias, y sacrificad la pascua. 22Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana. 23Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios; y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes, pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.c 24Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre. 25Y cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como prometió, guardaréis este rito. 26Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro?, 27vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró. 28Y los hijos de Israel fueron e hicieron puntualmente así, como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón.

Muerte de los primogénitos

29Y aconteció que a la medianoche Jehová hirió a todo primogénitod en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito de los animales. 30Y se levantó aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los egipcios; y hubo un gran clamor en Egipto, porque no había casa donde no hubiese un muerto. 31E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehová, como habéis dicho. 32Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí.

33Y los egipcios apremiaban al pueblo, dándose prisa a echarlos de la tierra; porque decían: Todos somos muertos. 34Y llevó el pueblo su masa antes que se leudase, sus masas envueltas en sus sábanas sobre sus hombros. 35E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos. 36Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios.e

Los israelitas salen de Egipto

37Partieron los hijos de Israel de Ramesés a Sucot, como seiscientos mil hombres de a pie, sin contar los niños. 38También subió con ellos grande multitud de toda clase de gentes, y ovejas, y muchísimo ganado. 39Y cocieron tortas sin levadura de la masa que habían sacado de Egipto, pues no había leudado, porque al echarlos fuera los egipcios, no habían tenido tiempo ni para prepararse comida.

40El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue cuatrocientos treinta años.f 41Y pasados los cuatrocientos treinta años, en el mismo día todas las huestes de Jehová salieron de la tierra de Egipto. 42Es noche de guardar para Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardarla para Jehová todos los hijos de Israel en sus generaciones.

43Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Esta es la ordenanza de la pascua; ningún extraño comerá de ella. 44Mas todo siervo humano comprado por dinero comerá de ella, después que lo hubieres circuncidado. 45El extranjero y el jornalero no comerán de ella. 46Se comerá en una casa, y no llevarás de aquella carne fuera de ella, ni quebraréis hueso suyo.g 47Toda la congregación de Israel lo hará. 48Mas si algún extranjero morare contigo, y quisiere celebrar la pascua para Jehová, séale circuncidado todo varón, y entonces la celebrará, y será como uno de vuestra nación; pero ningún incircunciso comerá de ella. 49La misma ley será para el natural, y para el extranjero que habitare entre vosotros.

50Así lo hicieron todos los hijos de Israel; como mandó Jehová a Moisés y a Aarón, así lo hicieron. 51Y en aquel mismo día sacó Jehová a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus ejércitos.

REFLEXIÓN - Miércoles, 3 de febrero de 2021

Oh Señor ; acuérdate de mí… por amor de ti sufro afrenta. Fueron halladas tus palabras, y yo las comí ; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón.

Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución.
Las crisis (8) : Los sufrimientos morales

El ejemplo (Jeremías 20 : 1-18) : El profeta Jeremías había recibido una misión difícil : anunciar que Jerusalén sería asediada por el rey de Babilonia. Para los israelitas, ¿no había ninguna posibilidad de escapar ? Existía una, respondió Jeremías, si cesaban de hacer el mal y se volvían al Señor, ¡pero no quisieron !

Jeremías repitió su mensaje… Pero no lo escucharon, se burlaron de él, lo persiguieron y lo metieron en la cárcel. El profeta sufrió viendo a su pueblo escoger el mal para su perdición. Pero en medio de su angustia oró y habló con Dios : “Fueron halladas tus palabras, y yo las comí”. Dios prometió liberar a su fiel testigo.

La lección : Amigo lector, el mal está a nuestro alrededor, en nosotros mismos, como también… entre los creyentes. “¡Lo más triste, decía un cristiano, es el mal en la iglesia !”. Jeremías soportó la persecución por parte de su pueblo… ¡Cuántos sufrimientos !

¿Por qué a veces un creyente debe sufrir injustamente por parte de sus hermanos en la fe ? Porque desea obedecer la Palabra de Dios en un contexto cristiano que tiende a alejarse de Dios. Es doloroso ser incomprendido, pero muchos cristianos comprometidos lo experimentaron (Santiago 5 : 10). Y si debo sufrir lo mismo, el Señor sostiene mi fe ; me permite experimentar sus compasiones y su amor… por todos los suyos. En su Palabra hallo fuerza y consuelo, e incluso, como Jeremías, el “gozo” de mi corazón.

(continuará el próximo miércoles)
Tomado de LA BUENA SEMILLA.

MÚSICA - Mi victoria - Lead

 

LEAD
Mi Victoria


Lo llevo en la sangre y sé
Eres la fuerza de mi ser
Confío solo en tu poder
Si tengo a Cristo no puedo perder

{Coro}
Porque eres el sol de mi vida, de mi vida
Alumbras con amor el día, todos los días
Solo tú eres mi alegría, mi alegría
Ya no hay duda, tú eres mi victoria

{Verso 2}
Todo lo que pensé tener
Todo lo quiero yo ceder
Menos de mí porque yo sé
Si tengo a Cristo no puedo perder

{Pre-coro}
Solo quiero adorar
No dejarte de cantar (No)

{Coro}
Porque eres el sol de mi vida, de mi vida
Alumbras con amor el día, todos los días
Solo tú eres mi alegría, mi alegría
Porque eres el sol de mi vida, de mi vida
Alumbras con amor el día, todos los días
Solo tú eres mi alegría, mi alegría
Ya no hay duda, tú eres mi victoria
Tú eres mi victoria

{Pre-coro}
Solo quiero adorar
No dejarte de cantar (No)

{Coro}
Porque eres el sol de mi vida, de mi vida
Alumbras con amor el día, todos los días
Solo tú eres mi alegría, mi alegría
Porque eres el sol de mi vida, de mi vida
Alumbras con amor el día, todos los días
Solo tú eres mi alegría, mi alegría
Ya no hay duda, tú eres mi victoria

{Outro}
Ya no hay duda, tú eres mi victoria
Que tú eres mi victoria 

VERSÍCULO DEL DÍA - Is 55:6-7

 

3 de marzo de 2021

Versículo del día

Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
Isaías 55:6-7         RVR1960

martes, 2 de marzo de 2021

A LEER LA BIBLIA - Éxodo 11

 



ÉXODO 11




¡Hola, amigo lector! ¿Ya has hecho tus oraciones y alabado a Dios? Si no lo hiciste, todavía estás a tiempo.

En la continuidad de la propuesta de leer un capítulo de la Biblia por día, hoy ya llegamos al capítulo 11 del libro del Éxodo, un capítulo cortito donde se narra como Moisés y Aarón le anuncian a Faraón, de parte de Jehová, la última y más terrible de las plagas: la muerte de todos los primogénitos de Egipto.

¡Te vuelvo a agradecer por tu compañía! ¡Qué Dios bendiga tu jornada!

Capítulo 11

Anunciada la muerte de los primogénitos

1Jehová dijo a Moisés: Una plaga traeré aún sobre Faraón y sobre Egipto, después de la cual él os dejará ir de aquí; y seguramente os echará de aquí del todo. 2Habla ahora al pueblo, y que cada uno pida a su vecino, y cada una a su vecina, alhajas de plata y de oro. 3Y Jehová dio gracia al pueblo en los ojos de los egipcios. También Moisés era tenido por gran varón en la tierra de Egipto, a los ojos de los siervos de Faraón, y a los ojos del pueblo. 4Dijo, pues, Moisés: Jehová ha dicho así: A la medianoche yo saldré por en medio de Egipto, 5y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está tras el molino, y todo primogénito de las bestias. 6Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca hubo, ni jamás habrá. 7Pero contra todos los hijos de Israel, desde el hombre hasta la bestia, ni un perro moverá su lengua, para que sepáis que Jehová hace diferencia entre los egipcios y los israelitas. 8Y descenderán a mí todos estos tus siervos, e inclinados delante de mí dirán: Vete, tú y todo el pueblo que está debajo de ti; y después de esto yo saldré. Y salió muy enojado de la presencia de Faraón. 9Y Jehová dijo a Moisés: Faraón no os oirá, para que mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto.

10Y Moisés y Aarón hicieron todos estos prodigios delante de Faraón; pues Jehová había endurecido el corazón de Faraón, y no envió a los hijos de Israel fuera de su país.

REFLEXIÓN - Martes, 2 de marzo de 2021


No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan ; sino haceos tesoros en el cielo.


¿Qué tipo de riquezas ?

A menudo, abrumados por el gran número de actividades diarias, corremos el riesgo de olvidar que el tiempo es un bien precioso que se va inevitablemente. Nuestra vida es un poco como la llama de una vela que se enciende cuando nacemos y luego se consume. Cada día nos acerca al momento en que se apagará. Todo lo que tenemos está condenado a desaparecer en un futuro más o menos cercano. Tendremos que decir adiós a los bienes materiales, a las competencias, a la reputación… ¡La muerte nos hará dejar para siempre este mundo de seres y de materia ! Y debemos reflexionar en ello…

Entonces, ante este plazo, ¿cómo emplear con sabiduría la vida que nos fue dada, antes de que se consuma totalmente ? La Biblia declara que “las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Corintios 4 : 18).

La Palabra de Dios también distingue dos tipos de riquezas, y es fundamental conocer qué las diferencia.

Las riquezas terrenales, las que se ven, son pasajeras : el dinero, el éxito en todas sus formas, pero también una vida larga sin mayores problemas, una buena salud, una familia…

Las riquezas espirituales, que no se ven, son permanentes : el perdón de Dios, la seguridad de la salvación, la vida eterna, el hecho de que Dios nos adoptó como sus hijos gracias a la obra de Jesucristo su Hijo.

La verdadera sabiduría consiste en buscar estas riquezas, que conservan su valor durante la eternidad.

Tomado de LA BUENA SEMILLA.