sábado, 24 de octubre de 2020
REFLEXIÓN - Sábado, 24 de octubre de 2020
(Jesús dijo:) El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.
Sin reflexionar bien, un médico preguntó a una paciente de edad avanzada: «¿Cómo están sus padres?». Ella respondió, con cierta ironía: «¡Ahora mucho mejor, pues ya murieron!».
Para muchos no hay duda: «Después es mejor». Los que ven partir a un ser querido que estaba sufriendo mucho, se consuelan así: «Dejó de sufrir. Es mejor para él».
«Es mejor...» ¿Estamos seguros? ¿Quién puede decirlo?
Jesús vino del cielo a la tierra (Juan 3:11-13). ¿Quién, mejor que él, puede hablarnos de este tema esencial? Sin embargo, varias veces hizo alusión a un lugar de tormento (Mateo 22:13; 25:46). Presentó la parábola del rico y Lázaro (Lucas 16:19-31), explicando que no todos tienen el mismo destino después de la muerte. El rico, atormentado en el lugar de los muertos, suplicó que alguien fuese a sus hermanos para advertirles. Pero la respuesta fue contundente: tienen la Palabra de Dios (en aquella época Moisés y los profetas). ¡Esto debía bastarles!
Hoy tenemos la Palabra de Dios, plenamente suficiente. ¿Qué dice?
“Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos 9:27). Pero también dice: “Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús” (Romanos 8:1).
«Es mejor...». ¡Terrible ilusión para el que se acerca al juicio divino, pero preciosa seguridad 25:46 el que ha creído en Jesucristo!
“Estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor”, decía el apóstol Pablo (Filipenses 1:23).
Tomado de LA BUENA SEMILLA.
MÚSICA - Promesas - Barak
![]() |
| BARAK Promesas |
VERSÍCULO DEL DÍA
24 de octubre de 2020 Versículo del día |
No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Hebreos 10:35-36 RVR1960 |
viernes, 23 de octubre de 2020
REFLEXIÓN - Viernes, 23 de octubre de 2020
Jesús... anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
«Soy una joven argelina, de la región de Cabilia, orgullosa de mi hermoso país. Mis padres son ejemplares, y siempre me consintieron. Al crecer empecé a hacerme preguntas sobre el universo: ¿Cómo y por quién fue creado? ¿Cuál es el poder misterioso que lo rige?
En mi época de estudiante vivía en la ciudad universitaria, pero me sentía mal con respecto al comportamiento de algunas compañeras. Sus objetivos eran muy diferentes a los míos, y me preguntaba si vivían según su fe musulmana.
Durante ese periodo de reflexión y observación, conocí a una estudiante cristiana que se hizo amiga mía. Me ofreció el evangelio de Lucas en el que descubrí a Jesús, quien consagró su vida a curar a los enfermos, a liberar a las personas oprimidas por los malos espíritus... y quien murió por los rebeldes. Tras este descubrimiento empecé a orar al Dios de los cristianos. Al leer la Biblia, mi fe crecía cada vez más, a medida que descubría la persona de Jesús en su humildad y su poder.
Dios es mi fuerza. Me ayuda a superar mis debilidades y desánimos. Cada día da abundante y gratuitamente el gozo a sus hijos, a los que creen en su Hijo Jesús, a quien envió para salvarnos del juicio mediante la fe en él».
MÚSICA - Donde está el Espíritu de Dios - Christine D'Clario
![]() |
| CHRISTINE D'CLARIO Donde está el Espíritu de Dios |
VERSÍCULO DEL DÍA
23 de octubre de 2020 Versículo del día |
Riquezas, honra y vida Son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová. Proverbios 22:4 RVR1960 |
jueves, 22 de octubre de 2020
REFLEXIÓN - Jueves, 22 de octubre de 2020
(Jesús dijo:) Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.
¿Cómo podía Jesús regocijarse cuando estaba en la tierra? Más bien, ¡cuántos temas de tristeza para él, que conocía perfectamente la maldad del corazón humano! Veía las desdichas de la gente con la que se encontraba, las comprendía y las aliviaba. También discernía el origen de ello: el pecado, y sufría al constatar que los hombres eran esclavos de sus codicias. Pocas personas estaban de acuerdo con sus pensamientos, sin embargo podemos citar, entre otros, dos casos:
1. Un oficial romano, cuya fe el Señor elogió (Lucas 7:1-10)
2. María, cuyo afecto y agradecimiento lo reconfortaron (Juan 12:1-3).
Si Jesús siempre podía regocijarse, era porque encontraba su gozo en una comunión permanente y feliz con su Padre, una relación sin sombras ni eclipses. Incluso en las situaciones más difíciles, permanecía en comunión con Dios, en una total armonía con la voluntad de aquel que lo había enviado. Nada podía debilitar ni interrumpir esta relación.
Como un discípulo fiel, el apóstol Pablo experimentaba el mismo gozo, incluso en las situaciones que le hacían llorar. Leamos la carta a los filipenses: en cada capítulo habla de su gozo e invita a los creyentes a regocijarse en el Señor, incluso si también evoca la tristeza y las lágrimas. En otra parte dice de sí mismo: “como entristecidos, mas siempre gozosos” (2 Corintios 6:10).
El gozo del cristiano tiene su fuente en el Señor. Esto es lo que experimentamos cuando vivimos momentos de comunión con Él.
Tomado de LA BUENA SEMILLA.



