domingo, 30 de mayo de 2021

REFLEXIÓN - Domingo, 30 de mayo de 2021

Bendito el varón que confía en el Señor, y cuya confianza es el Señor. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.

La confianza en Dios

El agua es uno de los principales elementos que entran en la formación de un árbol. Según las variedades, ella representa entre 30 y 80% de sus elementos. Para compensar la evaporación, el árbol debe sacar constantemente una gran cantidad de agua de la tierra.

Sucede lo mismo con el creyente. Si quiere crecer espiritualmente, debe beber sin cesar de la fuente espiritual: el Señor Jesús. En la práctica esto significa vivir cerca de él mediante la oración y la lectura de la Biblia. El contacto con otros creyentes enriquecerá esta relación.

Cada día vivido cerca del Señor nos hace progresar y nos arraiga en su amor (Efesios 3:18). Pero como el árbol está sometido al calor del verano, nuestras vidas también pueden ser turbadas por las dificultades: problemas familiares, enfermedades, desempleo, e incluso incomprensiones entre cristianos. Hay razones para estar inquietos, desanimados y abatidos, pero la Biblia afirma: “No se fatigará”, e incluso no “dejará de dar fruto”. El que deposita su confianza en el Señor siente las dificultades, sufre debido a ellas, pero permanece firme y sereno. La prueba se convertirá en una nueva ocasión para experimentar la gracia de Dios.

Ese follaje permanece verde: lo que vemos del creyente, su paz, su serenidad, no es afectado por lo que atraviesa. Su confianza en Dios no se evapora bajo la presión de las dificultades. Incluso aislado, toma el alimento directamente de Dios, para llevar fruto, es decir, para mostrar en su conducta los caracteres del Señor.

Tomado de LA BUENA SEMILLA.


MÚSICA - Nuestro Padre eres Tú

MARCO BARRIENTOS
Nuestro Padre eres Tú


Somos un Cuerpo en Jesús,
La misma esperanza, una luz;
Un Dios, un Bautismo, una Fe.
Señor, nuestro Padre eres tú.
Nuestro Padre eres tú, nuestro Padre eres tú,
Nuestro Padre y Dios eres tú.
Y tu Reino vendrá,
Tu voluntad se hará,
Nuestro Padre y Dios eres tú.
Somos un Cuerpo en Jesús,
La misma esperanza, una luz;
Un Dios, un Bautismo, una Fe.
Señor, nuestro Padre eres tú.
Nuestro Padre eres tú, nuestro Padre eres tú,
Nuestro Padre y Dios eres tú.
Y tu Reino vendrá,
Tu voluntad se hará,
Nuestro Padre y Dios eres tú.

 

VERSÍCULO DEL DÍA - Ef 4:26

 

30 de mayo de 2021

Versículo del día

Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,
Efesios 4:26         RVR1960

sábado, 29 de mayo de 2021

A LEER LA BIBLIA - Números 32

 


NÚMEROS 32



Rubén y Gad se establecen al oriente del Jordán

(Dt. 3.12–22)

32

1Los hijos de Rubén y los hijos de Gad tenían una muy inmensa muchedumbre de ganado; y vieron la tierra de Jazer y de Galaad, y les pareció el país lugar de ganado. 2Vinieron, pues, los hijos de Gad y los hijos de Rubén, y hablaron a Moisés y al sacerdote Eleazar, y a los príncipes de la congregación, diciendo: 3Atarot, Dibón, Jazer, Nimra, Hesbón, Eleale, Sebam, Nebo y Beón, 4la tierra que Jehová hirió delante de la congregación de Israel, es tierra de ganado, y tus siervos tienen ganado. 5Por tanto, dijeron, si hallamos gracia en tus ojos, dése esta tierra a tus siervos en heredad, y no nos hagas pasar el Jordán.

6Y respondió Moisés a los hijos de Gad y a los hijos de Rubén: ¿Irán vuestros hermanos a la guerra, y vosotros os quedaréis aquí? 7¿Y por qué desanimáis a los hijos de Israel, para que no pasen a la tierra que les ha dado Jehová? 8Así hicieron vuestros padres, cuando los envié desde Cades-barnea para que viesen la tierra. 9Subieron hasta el torrente de Escol, y después que vieron la tierra, desalentaron a los hijos de Israel para que no viniesen a la tierra que Jehová les había dado.a 10Y la ira de Jehová se encendió entonces, y juró diciendo: 11No verán los varones que subieron de Egipto de veinte años arriba, la tierra que prometí con juramento a Abraham, Isaac y Jacob, por cuanto no fueron perfectos en pos de mí; 12excepto Caleb hijo de Jefone cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron perfectos en pos de Jehová. 13Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los hizo andar errantes cuarenta años por el desierto, hasta que fue acabada toda aquella generación que había hecho mal delante de Jehová.b 14Y he aquí, vosotros habéis sucedido en lugar de vuestros padres, prole de hombres pecadores, para añadir aún a la ira de Jehová contra Israel. 15Si os volviereis de en pos de él, él volverá otra vez a dejaros en el desierto, y destruiréis a todo este pueblo.

16Entonces ellos vinieron a Moisés y dijeron: Edificaremos aquí majadas para nuestro ganado, y ciudades para nuestros niños; 17y nosotros nos armaremos, e iremos con diligencia delante de los hijos de Israel, hasta que los metamos en su lugar; y nuestros niños quedarán en ciudades fortificadas a causa de los moradores del país. 18No volveremos a nuestras casas hasta que los hijos de Israel posean cada uno su heredad. 19Porque no tomaremos heredad con ellos al otro lado del Jordán ni adelante, por cuanto tendremos ya nuestra heredad a este otro lado del Jordán al oriente. 20Entonces les respondió Moisés: Si lo hacéis así, si os disponéis para ir delante de Jehová a la guerra, 21y todos vosotros pasáis armados el Jordán delante de Jehová, hasta que haya echado a sus enemigos de delante de sí, 22y sea el país sojuzgado delante de Jehová; luego volveréis, y seréis libres de culpa para con Jehová, y para con Israel; y esta tierra será vuestra en heredad delante de Jehová. 23Mas si así no lo hacéis, he aquí habréis pecado ante Jehová; y sabed que vuestro pecado os alcanzará. 24Edificaos ciudades para vuestros niños, y majadas para vuestras ovejas, y haced lo que ha declarado vuestra boca. 25Y hablaron los hijos de Gad y los hijos de Rubén a Moisés, diciendo: Tus siervos harán como mi señor ha mandado. 26Nuestros niños, nuestras mujeres, nuestros ganados y todas nuestras bestias, estarán ahí en las ciudades de Galaad; 27y tus siervos, armados todos para la guerra, pasarán delante de Jehová a la guerra, de la manera que mi señor dice.

28Entonces les encomendó Moisés al sacerdote Eleazar, y a Josué hijo de Nun, y a los príncipes de los padres de las tribus de los hijos de Israel. 29Y les dijo Moisés: Si los hijos de Gad y los hijos de Rubén pasan con vosotros el Jordán, armados todos para la guerra delante de Jehová, luego que el país sea sojuzgado delante de vosotros, les daréis la tierra de Galaad en posesión; 30mas si no pasan armados con vosotros, entonces tendrán posesión entre vosotros, en la tierra de Canaán. 31Y los hijos de Gad y los hijos de Rubén respondieron diciendo: Haremos lo que Jehová ha dicho a tus siervos. 32Nosotros pasaremos armados delante de Jehová a la tierra de Canaán, y la posesión de nuestra heredad será a este lado del Jordán.c

33Así Moisés dio a los hijos de Gad, a los hijos de Rubén, y a la media tribu de Manasés hijo de José, el reino de Sehón rey amorreo y el reino de Og rey de Basán, la tierra con sus ciudades y sus territorios, las ciudades del país alrededor. 34Y los hijos de Gad edificaron Dibón, Atarot, Aroer, 35Atarot-sofán, Jazer, Jogbeha, 36Bet-nimra y Bet-arán, ciudades fortificadas; hicieron también majadas para ovejas. 37Y los hijos de Rubén edificaron Hesbón, Eleale, Quiriataim, 38Nebo, Baal-meón (mudados los nombres) y Sibma; y pusieron nombres a las ciudades que edificaron. 39Y los hijos de Maquir hijo de Manasés fueron a Galaad, y la tomaron, y echaron al amorreo que estaba en ella. 40Y Moisés dio Galaad a Maquir hijo de Manasés, el cual habitó en ella. 41También Jair hijo de Manasés fue y tomó sus aldeas, y les puso por nombre Havot-jair.10 42Asimismo Noba fue y tomó Kenat y sus aldeas, y lo llamó Noba, conforme a su nombre.

REFLEXIÓN - Sábado, 29 de mayo de 2021


El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas.

Dios estaba ausente en mi vida
Testimonio

“Cuando yo era muy joven, mi familia vino de Ankara (Turquía) para vivir en Francia. Criado en la fe musulmana, no estaba satisfecho con lo que me enseñaban. Busqué, me interesé en otras religiones como el budismo, el cristianismo, pero Dios estaba ausente en mi vida. Yo buscaba a un Dios vivo. Cierto día me encontré con un cristiano y hablamos de Dios. Me di cuenta de que él tenía un conocimiento que yo no poseía. Lo acompañé a una reunión evangélica. Allí sentí una presencia poderosa y bienhechora. Ahora entiendo que era la presencia de Jesús.

Fui varios domingos seguidos a escuchar al predicador. Siempre hablaba de Jesús. Entonces me dije: “Esto es algo concreto; no es filosofía”. Era justo lo que buscaba. Necesitaba a un Dios vivo, pero no quería dejar que se me acercara. Sin embargo, Jesús me habló. No oí directamente la voz del Señor, no me refiero a eso, pero habló a mi corazón, y creí en él. ¡Tuvo compasión de mí! Esto es lo que se llama una conversión.

Fueron necesarios seis meses más para que el Señor me liberara de todo lo que me destruía: el alcohol y la droga. Ahora puedo testificar que, si desde lo más profundo de nuestro corazón creemos en Jesús, le pertenecemos y nos libera. Amarlo y creer en él es la puerta de entrada hacia una vida nueva. Ahora Jesús es mi pastor. ¡Me ama y cuida de mí!”.

T.C.
“Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre; y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre” (Salmo 79:9).
Tomado de LA BUENA SEMILLA.

MÚSICA - Con tu sangre - Marcos Witt

 

MARCOS WITT
Con tu sangre

Con tu sangre nos has redimido
Para nuestro Dios
De todo linaje, pueblo, lengua y nación
Nos has hecho reyes y sacerdotes
Para nuestro Dios
Y reinaremos sobre la tierra
Gloria al Cordero de Dios
Exaltad al Cordero de gloria
Adorad al que vive y reina
Adorad al Dios altísimo
Padre eterno, Cordero de Dios
Con tu sangre nos has redimido
Para nuestro Dios
De todo linaje, pueblo, lengua y nación
Nos has hecho reyes y sacerdotes
Para nuestro Dios
Y reinaremos sobre la tierra
Gloria al Cordero de Dios
Exaltad al Cordero de gloria
Adorad al que vive y reina
Adorad al Dios altísimo
Padre eterno, Cordero de Dios
Solo a Él, oh
Exaltad al Cordero de gloria
Adorad al que vive y reina, oh, sí
Adorad al Dios altísimo
Padre eterno, Cordero de Dios
Cordero de Dios
Cordero de Dios


VERSÍCULO DEL DÍA - Is 41:13

 

29 de mayo de 2021

Versículo del día

Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.
Isaías 41:13         RVR1960

viernes, 28 de mayo de 2021

REFLEXIÓN - Viernes, 28 de mayo de 2021

Hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne… acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe. Hebreos

Entrada libre

“Entre sin llamar”, “privado”, “siga”, “prohibido pasar”… Los avisos que vemos en las puertas son muy variados. Cuando estoy frente a una puerta, mi actitud no depende solo del cartel ubicado en ella, sino también de la persona que lo colocó, y de mi relación con ella. Si soy “de la casa”, paso sin problema por la puerta cuyo mensaje dice: “Privado”.

Antiguamente Dios mismo moraba en medio del campamento de Israel. Vivía en una tienda, en un lugar cerrado por un velo precioso, cuya entrada estaba totalmente prohibida. Solo el sumo sacerdote entraba solemnemente una vez al año, con la sangre, para que los pecados del pueblo fuesen perdonados (Hebreos 9:7).

Más tarde sucedió lo mismo en el templo de Jerusalén. El acceso al “Lugar Santísimo” donde Dios moraba también estaba prohibido, cerrado mediante un velo (o cortina).

Pero cuando Jesús murió, sucedió algo extraordinario: “el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo” (Mateo 27:51). Dios lo rasgó para proclamar que, a partir de ese momento, gracias a la muerte de Jesús, el creyente puede entrar y estar en su presencia.

Ahora todo cristiano puede acercarse a Dios sin temor. Dios es santo, pero la sangre de Jesús fue derramada: el que cree es purificado de todo pecado. Ya no entra en un templo construido por los hombres, sino en el cielo mismo, mediante la oración y la fe. ¡Allí encuentra a Jesús, su Salvador! (Hebreos 9:11-12). Dios es para él un Padre, y siempre es bien recibido por él, pues forma parte de su familia.

Tomado de LA BUENA SEMILLA.

MÚSICA - Porque bueno es Dios - Jaime Murrell

 

JAIME MURRELL
Porque bueno es Dios

¡Fuerte, que es para el Señor!
Entra con acción de gracias
Por sus atrios alabad
Entra en su presencia con gozo
Cantando: 'grande y fuerte es Jehová'
Alabadle al son de trompetas
Con pandero y arpa también
Que toda la creación cante hoy
Alabándole con el corazón
Porque bueno es Dios (Porque bueno es Dios)
Porque bueno es Dios (Porque bueno es Dios)
Porque bueno es Dios
Para siempre es su misericordia
Porque bueno es Dios (Porque bueno es Dios)
Porque bueno es Dios (Porque bueno es Dios)
Porque bueno es Dios
Para siempre es su misericordia
Porque bueno es Dios
Para siempre es su misericordia
Cristo es por siempre exaltado
Creador de todo es Él
Ven ante Él a postrarte
Vamos, levanta y tu voz alza
Porque bueno es Dios (Porque bueno es Dios)
Porque bueno es Dios (Porque bueno es Dios)
Porque bueno es Dios
Para siempre es su misericordia
Porque bueno es Dios (Porque bueno es Dios)
Porque bueno es Dios (Porque bueno es Dios)
Porque bueno es Dios
Para siempre es su misericordia
Porque bueno es Dios
Para siempre es su misericordia
Oh, Señor, en este día te doy gracias
Por la salvación de mi alma, Señor
Señor, te doy gracias por tu fidelidad
Padre, te doy gracias porque me has rescatado
De un mundo de tinieblas a tu luz admirable
Gracias porque me has enseñado un camino más excelente
Un estilo superior de vida
Oh, Dios, y tengo que declarar que tú has sido un Dios bueno
Tú has sido fiel y verdadero, sí, Dios
Porque bueno es Dios (Porque bueno es Dios)
Porque bueno es Dios (Porque bueno es Dios)
Porque bueno es Dios
Para siempre es su misericordia
Porque bueno es Dios (Porque bueno es Dios)
Porque bueno es Dios (Porque bueno es Dios)
Porque bueno es Dios
Para siempre es su misericordia
Porque bueno es Dios
Para siempre es su misericordia
Porque bueno es Dios
Para siempre es su misericordia (Para siempre es su misericordia)

A LEER LA BIBLIA - Números 31



NÚMEROS 31



Venganza de Israel contra Madián

31

1Jehová habló a Moisés, diciendo: 2Haz la venganza de los hijos de Israel contra los madianitas; después serás recogido a tu pueblo. 3Entonces Moisés habló al pueblo, diciendo: Armaos algunos de vosotros para la guerra, y vayan contra Madián y hagan la venganza de Jehová en Madián. 4Mil de cada tribu de todas las tribus de los hijos de Israel, enviaréis a la guerra. 5Así fueron dados de los millares de Israel, mil por cada tribu, doce mil en pie de guerra. 6Y Moisés los envió a la guerra; mil de cada tribu envió; y Finees hijo del sacerdote Eleazar fue a la guerra con los vasos del santuario, y con las trompetas en su mano para tocar. 7Y pelearon contra Madián, como Jehová lo mandó a Moisés, y mataron a todo varón. 8Mataron también, entre los muertos de ellos, a los reyes de Madián, Evi, Requem, Zur, Hur y Reba, cinco reyes de Madián; también a Balaam hijo de Beor mataron a espada. 9Y los hijos de Israel llevaron cautivas a las mujeres de los madianitas, a sus niños, y todas sus bestias y todos sus ganados; y arrebataron todos sus bienes, 10e incendiaron todas sus ciudades, aldeas y habitaciones. 11Y tomaron todo el despojo, y todo el botín, así de hombres como de bestias. 12Y trajeron a Moisés y al sacerdote Eleazar, y a la congregación de los hijos de Israel, los cautivos y el botín y los despojos al campamento, en los llanos de Moab, que están junto al Jordán frente a Jericó.

13Y salieron Moisés y el sacerdote Eleazar, y todos los príncipes de la congregación, a recibirlos fuera del campamento. 14Y se enojó Moisés contra los capitanes del ejército, contra los jefes de millares y de centenas que volvían de la guerra, 15y les dijo Moisés: ¿Por qué habéis dejado con vida a todas las mujeres? 16He aquí, por consejo de Balaam ellas fueron causa de que los hijos de Israel prevaricasen contra Jehová en lo tocante a Baal-peor,a por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová. 17Matad, pues, ahora a todos los varones de entre los niños; matad también a toda mujer que haya conocido varón carnalmente. 18Pero a todas las niñas entre las mujeres, que no hayan conocido varón, las dejaréis con vida. 19Y vosotros, cualquiera que haya dado muerte a persona, y cualquiera que haya tocado muerto, permaneced fuera del campamento siete días, y os purificaréis al tercer día y al séptimo, vosotros y vuestros cautivos. 20Asimismo purificaréis todo vestido, y toda prenda de pieles, y toda obra de pelo de cabra, y todo utensilio de madera.

Repartición del botín

21Y el sacerdote Eleazar dijo a los hombres de guerra que venían de la guerra: Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha mandado a Moisés: 22Ciertamente el oro y la plata, el bronce, hierro, estaño y plomo, 23todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis pasar, y será limpio, bien que en las aguas de purificación habrá de purificarse; y haréis pasar por agua todo lo que no resiste el fuego. 24Además lavaréis vuestros vestidos el séptimo día, y así seréis limpios; y después entraréis en el campamento.

25Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 26Toma la cuenta del botín que se ha hecho, así de las personas como de las bestias, tú y el sacerdote Eleazar, y los jefes de los padres de la congregación; 27y partirás por mitades el botín entre los que pelearon, los que salieron a la guerra, y toda la congregación. 28Y apartarás para Jehová el tributo de los hombres de guerra que salieron a la guerra; de quinientos, uno, así de las personas como de los bueyes, de los asnos y de las ovejas. 29De la mitad de ellos lo tomarás; y darás al sacerdote Eleazar la ofrenda de Jehová. 30Y de la mitad perteneciente a los hijos de Israel tomarás uno de cada cincuenta de las personas, de los bueyes, de los asnos, de las ovejas y de todo animal, y los darás a los levitas, que tienen la guarda del tabernáculo de Jehová. 31E hicieron Moisés y el sacerdote Eleazar como Jehová mandó a Moisés.

32Y fue el botín, el resto del botín que tomaron los hombres de guerra, seiscientas setenta y cinco mil ovejas, 33setenta y dos mil bueyes, 34y sesenta y un mil asnos. 35En cuanto a personas, de mujeres que no habían conocido varón, eran por todas treinta y dos mil. 36Y la mitad, la parte de los que habían salido a la guerra, fue el número de trescientas treinta y siete mil quinientas ovejas; 37y el tributo de las ovejas para Jehová fue seiscientas setenta y cinco. 38De los bueyes, treinta y seis mil; y de ellos el tributo para Jehová, setenta y dos. 39De los asnos, treinta mil quinientos; y de ellos el tributo para Jehová, sesenta y uno. 40Y de las personas, dieciséis mil; y de ellas el tributo para Jehová, treinta y dos personas. 41Y dio Moisés el tributo, para ofrenda elevada a Jehová, al sacerdote Eleazar, como Jehová lo mandó a Moisés.

42Y de la mitad para los hijos de Israel, que apartó Moisés de los hombres que habían ido a la guerra 43(la mitad para la congregación fue: de las ovejas, trescientas treinta y siete mil quinientas; 44de los bueyes, treinta y seis mil; 45de los asnos, treinta mil quinientos; 46y de las personas, dieciséis mil); 47de la mitad, pues, para los hijos de Israel, tomó Moisés uno de cada cincuenta, así de las personas como de los animales, y los dio a los levitas, que tenían la guarda del tabernáculo de Jehová, como Jehová lo había mandado a Moisés.

48Vinieron a Moisés los jefes de los millares de aquel ejército, los jefes de millares y de centenas, 49y dijeron a Moisés: Tus siervos han tomado razón de los hombres de guerra que están en nuestro poder, y ninguno ha faltado de nosotros. 50Por lo cual hemos ofrecido a Jehová ofrenda, cada uno de lo que ha hallado, alhajas de oro, brazaletes, manillas, anillos, zarcillos y cadenas, para hacer expiación por nuestras almas delante de Jehová. 51Y Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron el oro de ellos, alhajas, todas elaboradas. 52Y todo el oro de la ofrenda que ofrecieron a Jehová los jefes de millares y de centenas fue dieciséis mil setecientos cincuenta siclos. 53Los hombres del ejército habían tomado botín cada uno para sí. 54Recibieron, pues, Moisés y el sacerdote Eleazar el oro de los jefes de millares y de centenas, y lo trajeron al tabernáculo de reunión, por memoria de los hijos de Israel delante de Jehová.